Archive for May, 2009

26 de mayo 2009

Wednesday, May 27th, 2009

Esa tarde María, la bella mujer nativa de Xochimilco, y que atiende a los parroquianos que asistimos a Mi Oficina para encontrar allí un remanso de paz, para tener allí un encuentro con los paisas que han sido despedidos de sus trabajos, producto de la política del señor que despacha en Los Pinos y que en su campaña política se decía el presidente del empleo. Sí, allí en ese sitio maquiavélicamente democrático y al calor de las cubas y de los tequilas, con el queso Cotija colocado en tiras alrededor del molcajete con guacamole y con las tortillas de maíz morado, calientitas y listas para llevarlas a la boca, y si el hambre acosa –que es lo normal en este país en donde los de arriba, los capitalistas, los diputados, los senadores, los gobers, comen en serio, comen en restaurantes de cinco estrellas, piden vinos de reyes, y duermen –como el tristemente célebre señor de las botas- en sábanas de lujo y almohadas principescas, y a sus perros loas alimentas con filetes que ya los quisieran miles de familias mexicas para mitigar el hambre al que los panistas las han sumido. Y luego, después de dos o tres tragos del tequilín, y luego de unos tacos con el queso Cotija de antología y unos chilitos toreados que hacen que el calor llegue no sólo al cuerpo, sino al alma, poner en la rocola a Gardel y con sus tangos seguir recordando la traidora y siniestra política exterior del señor que habita en Los Pinos, y que representa una vergüenza –que no tienen, claro- republicana y una vuelta de espalda a la tradición hospitalaria de esta nuestra sufrida Mexicalpan de las Ingratas. Sí, las mentiras oficiales, los vanos discursos con los que gobierna el actual presidente, nos llevan, a los clientes de María –oiga usted, paisano qué mujer, qué ojos, qué muslos…- a pedirle más volumen a la rocola y decirle que nos traiga más copas para mitigar el dolor y ocultar un poco la pena que nos da el espectáculo deprimente de las campañas de los polacos mexicas. Sí, mientras esas campañas cuestan millones y millones y millones de pesos, los mineros, los campesinos, el pueblo, deben pensar seriamente en decir ¡Basta! Digo, ¿no? Vale. Abur

20 de mayo 2009

Wednesday, May 20th, 2009

Carlos Bracho

www.carlosbracho.com

 

Vaya que la crisis nos está dando duros golpes al bolsillo y al alma y al espíritu. Con tantos problemas que se abaten sobre nuestra cabezas podemos decir que ya no quiero queso sino salir de la ratonera. Y sí, lectora insumisa, lectora no panista, hoy, más que nunca, nuestro Mexicalpan de las Ingratas se ha convertido en eso, en una vil ratonera. Por donde vea uno, a donde uno se haga o se mueva, allí saltarán los ratones, los de dos patas y los de cuatro. Ya ni las lluvias nos dan consuelo, ya ni el agua que cae del cielo no saca del marasmo al que nos ha sumido el descompuesto, entreguista y mal gobierno del señor que hoy habita en Los Pinos. ¿Que estamos en crisis? ¿Qué el cierre de negocios está presente? ¿Qué el dinero no alcanza ni para comprar tortillas? Sí, es cierto. Hay una horrible crisis financiera, moral y material y el morador de Los Pinos que dice que salvó a la humanidad, ahora aquí, en este nuestro México lindo y querido, le decimos que nos salve a nosotros, que empiece a correr a los y a las ineptas funcionarias que cobran enormes cantidades de pachocha, y que dentro de las medidas que tome, la más principal sea el rebajarse los sueldos y quitarse las primas y dar de baja a los guaruras y que los funcionarios ya no tengan autos de lujo y que no coman en restaurantes de un chorro de estrellas y que si lo hacen lo paguen de su dinero –pero una vez que se rebajen sus suelditos- y que los soldados se metan al cuartel, y que al crimen organizado lo combata rehaciendo la trama social, cultural y política desde abajo, desde la educación primaria y que corra a los jueces corruptos que dan amparos a los vendedores de chueco, a los rateros, a los policías y a los políticos. En fin que muchas cosas son las tareas que hay que hacer, pero el señor Calderón ni suda ni se abochorna. No da un paso firme para combatir la corrupción y sigue el mismo nivel de impunidad. Sí, ¡ay!  por nuestro México y ¡ay! por los mineros y los estudiantes y los obreros sin dinero. Yo, de puritito coraje, me voy corriendo a Mi Oficina y abrazaré a María, le daré un beso y luego me echaré entre pecho y espalda unos tequilas y comeré un queso Cotija y unas enchiladas rojas y remataré con una frijolitos negros y unas tortillas azules. Sí, la penas con algo de comida adentro, son más llevaderas. Oiga, ¿qué mexicano votará por los cínicos panistas? Vale. Abur.