Archive for February, 2009

24 de febrero 2009

Tuesday, February 24th, 2009

El grave problema que salta a la vista, que está aquí, presente, que nos acaba, que nos destruye como nación otrora mexicana, ese problema, digo, está también a la vista de todos, y todos y todas lo sufrimos, lo padecemos. Y ¿Cuál es ese problema latente? La respuesta es fácil, está a la vista: la incapacidad de los gobiernos panistas de resolverlos, de encararlos con patriotismo –carecen de este valor pues son representantes de una derecha intolerante, desnacionalizadora y entreguista ( y no lo digo yo, es la realidad que nos pega con dureza)-. Vea usted, lectora insumisa, esa realidad, observe y escuche las palabras, los discursos del señor que habita en Los Pinos: lo que dice, lo que habla, lo que propone para salvar a la nación mexicana son, hablando en plata, aspirinas, mejorales para el mal mayor que está corroyendo las instituciones que habían sostenido, de una manera o de otra, pero que valían y tenían valores republicanos. Sí, ante la violencia generalizada, ante la irrupción total en el territorio de los narcos, el dicho señor de Los Pinos lanza al ejército a que imponga, mediante la fuerza bruta, asesinando también a gente inocente, destruyendo hogares, y acabe de esa forma con los cárteles de la droga, en lugar, dicen los expertos, no yo, de implementar una política que cambie los rumbos neoliberales y derrochadores y desnacionalizadores, y de crear una economía basada en la moral republicana, basada en el reparto equitativo de la riqueza; y formar unas bases en donde la justicia social sea clara y expedita, en donde no tengan lugar los fallos contrarios a los intereses de la nación, y quitar –encarcelar- a los jueces que amparan a narcos, criminales, asesinos, rateros y gandallas; y crear, a fondo y desde abajo, una política educativa que contemple la ayuda cabal y justa a los universidades públicas y claro, apoyar total y absolutamente a la educación primaria, dotando de salarios justos a los maestros e invirtiendo lo suficiente para que las escuelas sean verdaderos templos de la enseñanza. Pero nada de esto sucede, los panistas, desde el presidente hasta los secretarios perciben salarios que son un insulto, jueces de la Suprema que también ganan dinero a manos llenas; así, en medio de la corrupción administrativa, en medio del desgobierno, los mexicas sufrimos el infortunio de ser “gobernados” por los horrendos panistas. ¿No? Digo. Vale. Abur.

17 de febrero 09

Tuesday, February 17th, 2009

Si usted, lectora insumisa, voltea su vista y la dirige hacia el cielo, verá que son muchos los colores que adquieren las nubes, y el mismo azul del cielo nos manifiesta varios tonos que son estupendos. Sí, en lugar de escuchar o ver por tv a los siniestros jueces que con sus fallos nos sumergen a todos los que estamos en pie de lucha en el clima de impunidad legal, que es la máxima hazaña lograda por el señor que despacha en Los Pinos y ve el cielo, bien y bueno. De veras, amiga no panista, vea el cielo, observe las estrellas, hágale señales a la luna lunera, pídale dinero, y pídale mucho, pues otra de las barbaridades del presidente en turno es haber puesto a la altura de las nubes los precios de los jitomates, de los huevos, del pan y de las tortillas, por sólo citar unos cuántos productos de la canasta básica; y subió a alturas solares el precio de la gasolina, del diesel y de todos los insumos necesarios para un campo productivo. Es mejor ver las formaciones de las nubes y los cruces de los aviones y los vuelos de los pájaros que ver las barbaridades de los narcos: cabezas que ruedan, encostalados, amarrados, cercenados, mutilados, quemados. Esa horrible realidad es la que nos han traído los gobiernos panistas. Sí, ya ni llorar es bueno. Ahora lo que viene es la unión del pueblo, la unión de las amas de casa que han sido ninguneadas y golpeadas por los calderones y los foxes, y esa unión y esa rabia y ese dolor al ver que los sueldos de los maridos no alcanzan para nada, sirva para decirles a los panistas y a los priyistas también, que nos veremos las caras en las próximas elecciones y entonces, veremos de que cuero salen más correas. Porque ya estuvo bien de aguantar tantos golpes, ya el pueblo mexica no siente lo duro sino lo tupido; sí, ya no queremos queso sino salir de la ratonera, y para salir de la ratonera nos queda –a usted, a mí, a todos- un camino: ejercer nuestro derecho al voto y botar con esta fuerza popular a los que han  vendido a la nación, botar a los y las que han medrado desde sus redituables puestos públicos, botar a los diputados engañabobos, botar a los senadores que se enriquecen a costa del erario, botar a los jueces que castigan al cartero y al indígena y que amparan a los montieles, a los bribiescas y a las sahagunes. Sí, pase usted la voz: ¡Votar! Para botar a los que no cumplen, para botar a los que roban y engañan. Digo. ¿No? Vale. Abur.